Jugaste tanto conmigo, llegué a quererte tanto que me cuesta creer que todo esto sea verdad. Solo me utilizaste para no estar solo y yo estuve siempre junto a ti como una tonta. Te dí tantas cosas y me quedé sin nada, al final resultó verdad todo lo que un día le tuve miedo: tenía miedo de perderte, de que te alejaras de mí. Decías que no pero cambiaron tanto las cosas...
Me siento como una estúpida desde aquel día te lo dí todo y me quedé sola y con las manos vacías. Dime que perdías junto a mí, por qué te fuiste de mi lado, si junto a mí tu volviste a sonreír? Que no podías vivir sin mí? Já. Eso quedó en el aire, pasaste de ser todo en mí vida a no ser nadie, ya no me importa lo que digas me juraste tantas cosas que resultaron mentiras... Me utilizaste, te equivocaste tanto conmigo. Todavía no sé porque contigo me porté bien dijiste que era para siempre pero ya no estás hoy y pensar que yo por ti me convertí en quien soy.. Encontraré a alguien que sí me sepa valorar no sé si lo que siento es falso porque me enseñaste a amar. Me juraste tantas verdades .. y yo creyéndote ..
Si algún día quieres volver ya no estaré esperándote 


No te lo niego, tus palabras volvieron a cambiarme el estado de ánimo, otra puta vez más. Como si fuese poco ya lo que me has echo, como para venir a joderme de nuevo. No te entiendo, desapareces sin ser echado, y vuelves sin ser llamado. Estaba bien... Simplemente lo estaba, y ahí llegas tú con tu puta borrachera y me empiezas a soltar estupideces. Lo peor, es que seguía con la pantalla abierta y atenta como siempre hacía cuando solías hablarme, no sé como aún con sólo recordar tu mirada puedo evadirme de todo, de los problemas, de toda la mierda del mundo, de la gente, como con recordar tu sonrisa puedo volver a sentir ..cosas, que hacía tiempo que no sentía, como con recordar tu piel puedo volver a sentir los momentos más eróticos que haya vivido jamás. No lo sé simplemente... Yo nunca he dejado de adorarte, para nada. Me he confundido más veces sin ti, me he tropezado más veces sin ti, y ya no sé, no me interesa volver a caer, ni tener que levantarme, simplemente me he quedado en el suelo sentada. Tenemos cosas de que hablar, lo sabes... Tenemos mil momentos por recordar, pero no sé si ahora es el momento, quizás o quizás no, no lo sé. Hay que admitirlo, tú y yo nunca seremos amigos. Porque nunca lo fuimos. Y yo nunca te veré como tal.